Hola.
Hoy me apetece compartir algo muy personal.
Y que quede claro desde el principio: esto no es una charla médica , ni una guía, ni un consejo profesional.
Es simplemente mi historia.
La historia de cómo un diagnóstico que me cayó como un jarro de agua fría me obligó, en el buen sentido, a empezar un viaje hacia algo que no sabía que necesitaba: tomar las riendas de mi propia salud.
💧 El golpe inesperado
La menopausia.
Esa palabra que yo siempre había visto como algo lejano, de “otra etapa”, de “otras personas”.
Algo que, sinceramente,no se me pasaba ni por la cabeza.
Hasta que un día, sin previo aviso, se convirtió en mi realidad.
Estaba sentada en la consulta del médico cuando escuché esas dos palabras que lo cambiaron todo:
» Menopausia precoz «.
Y yo… ni siquiera había cumplido los 40.
Mi cabeza hizo cortocircuito.Confusión total.Pero, ¿sabes qué fue lo peor?
No fue el diagnóstico en sí. Fue el vacío que vino después .La falta de respuestas claras.
La sensación de estar completamente a oscuras.
Y en esa oscuridad, me sentí sola.
🌫️ Vivir con niebla
Esa etapa fue un torbellino:
cansancio extremo, niebla mental, cambios de humor, esa sensación de ir todo el día con el freno de mano puesto.
Cosas tan simples como “¿Dónde he dejado las llaves?” se convirtieron en un mundo.
Me miraba al espejo y no me reconocía.
Era como si viviera dentro del cuerpo de una extraña.
Y lo más frustrante era que las respuestas que recibía no me ayudaban.“Tómate esta pastilla.
”“Es normal, ya se te pasará.”
Pero no.
Algo en mí gritaba que eso no era normal.
No podía aceptar que la única solución fuera resignarme.
🔥 La voz interior
Entre toda esa confusión, había una voz, una intuición muy clara dentro de mí.
Una voz que me decía:
> “Aquí falta algo. Esta no puede ser toda la historia.»
Y esa voz fue la que lo cambió todo.
No fue una decisión racional.
Fue una sacudida visceral, una especie de instinto que me empujó a decir:
> “Si nadie me da las respuestas, las voy a encontrar yo misma.”
Y así empezó todo.-
📚 La curiosidad, mi superpoder
Casi sin darme cuenta, la curiosidad se convirtió en mi superpoder.
Empecé a leer, a investigar, a escuchar profesionales, a cuestionar todo lo que daba por hecho.
Necesitaba entender —pero entender de verdad— qué estaba pasando en mi cuerpo.
No quería una etiqueta: quería conocimiento.
Y entonces ocurrió el primer gran click.
Descubrí que la primera medicina, la más potente de todas, es la información.
Porque cuando entiendes lo que te pasa, recuperas el poder.
El poder de actuar, de decidir, de cambiar las piezas del puzzle.
🌿 La gran revelación
Aprendí que mi estilo de vida no era un factor secundario:
era la pieza central.
Lo que comía, el estrés acumulado, el sueño, las emociones…
todo estaba conectado.
Y cuando lo entendí, la perspectiva cambió por completo.
Lo que al principio parecía un final, se transformó en una oportunidad.
Una oportunidad para empezar de nuevo, pero esta vez con mis propias reglas.
✨ Tres llaves que me cambiaron
Si de este viaje se puede sacar algo en claro, serían tres pasos que para mí lo resumen todo:
1.cuestiona .
Si algo dentro de ti te dice “esto no es normal”, hazle caso. No te conformes.
2. Investiga .
Conviértete en detective de tu propia salud. La información es tu mejor aliada.
3. Encuentra tu verdad .
No hay una solución única. Se trata de descubrir qué te funciona a ti y a nadie más.
💭 Reflexión final
A veces buscamos la solución rápida, la pastilla mágica, el atajo.Pero… ¿y si el verdadero poder está en las preguntas?
¿En no perder nunca la curiosidad, ni la conexión contigo misma?
Ese fue mi punto de partida.
Y aunque no fue fácil, hoy puedo decir que mi cuerpo no fue mi enemigo: fue mi maestro.
— Merce · MLLV
Mi Llave de Vida

