🚭 CAPÍTULO 2: EL DÍA QUE DECIDÍ DEJAR DE FUMAR
Si algo tengo claro en la vida es que las grandes decisiones no se toman por presión externa. Se toman cuando algo hace clic dentro de ti y ya no hay vuelta atrás.
Yo fumé durante más de veinte años sin plantearme dejarlo. Hasta que un día ocurrió algo aparentemente insignificante.
Era 2011. Ya estaba en vigor la ley que prohibía fumar en lugares cerrados. Yo estaba en la puerta de un bar fumando tranquilamente cuando vi a un grupo de mujeres haciendo exactamente lo mismo.
Y de repente me vi reflejada en ellas.
Mujeres mayores. Labios pintados. Arrugas marcadas alrededor de la boca. Tos de fumadora.
Por primera vez me hice una pregunta que nunca antes me había hecho:
¿Quiero verme así dentro de unos años?
La respuesta fue un no rotundo.
No quería convertirme en esa versión de mí misma. No quería depender de un cigarro para disfrutar de un café, una conversación o un momento de tranquilidad.
Y aquel cigarro que tenía en la mano estuvo muy cerca de convertirse en el último.
📖 El libro que reforzó mi decisión
Poco después, una compañera de trabajo me prestó el libro «Es fácil dejar de fumar si sabes cómo», de Allen Carr.
Yo ya había tomado la decisión. No necesitaba que nadie me convenciera. Pero leerlo me ayudó a comprender mejor las trampas mentales del tabaco y los mecanismos de la adicción.
No fue el libro quien me hizo dejar de fumar. La decisión ya estaba tomada. Pero sí reforzó algo que ya vivía dentro de mí: la certeza absoluta de que nunca volvería a fumar.
Y lo más curioso fue que no sentí una lucha constante. Cuando una decisión nace desde dentro, muchas veces desaparece la sensación de sacrificio. Simplemente empiezas a caminar por otro camino.
— Merce · MLLV 🔑 Mi Llave de Vida
Recorre tu milla, encuentra tus llaves, vive tu verdad.
👉 Continúa leyendo: Capítulo 3: LAS LLAVES QUE ME SOSTUVIERON

